La poda de árboles y palmeras en Sevilla es una actividad fundamental que ayuda a prevenir la decadencia de la masa verde de la ciudad, y permite que empleados profesionales sean capaces de notar cuando una plaga del picudo rojo está infectando y por ende puede acabar por pudrir y destruir el vegetal.

De nada sirve la poda de árboles y palmeras en Sevilla si la plaga está ya asentada: la palmera va a morir y además sus ramas y raíces están carcomidas, lo que puede provocar accidentes laborales y perjuicios para los ciudadanos.

Y es que de unos años hacia acá, el picudo rojo ha infectado y destruido la mitad de las palmeras privadas de Sevilla. En el caso de las ubicadas en áreas municipales, la cifra desciende al 5 % por el mayor cuidado y control de los empleados de Parques y Jardines.

Sin embargo, las palmeras en urbanizaciones como la tuya son las primeras que sufren esta plaga del picudo, que destruye un elemento decorativo bonito y natural que engalana tu vivienda o la calle por la que transitas.

El picudo rojo es un insecto del Sudeste asiático, que por cuestiones de comercio internacional ha acabado viajando a Europa e infectando las palmeras españolas. Dejan sus larvas en nuestras palmeras, que cuando nacen y crecen van comiéndola, lo que produce un amarilleamiento de sus hojas en primer lugar. En un segundo lugar las hojas se marchitan, y finalmente mueren.

El problema de esta plaga es que no es visible desde el exterior, y cuando la detectas es demasiado tarde. Desde Jardines y paisajes te recomendamos que, además de la poda de vez en cuando para tener sana y limpia la palmera, apliques un tratamiento preventivo que repele al insecto y evita que anide y, por ende, infecte y destruya tu planta.