Como empresa con gran experiencia en la poda de árboles y palmeras en Sevilla, nos gustaría aprovechar este post para hablarte sobre la historia de dicha planta.

Lo primero que queremos aclarar es que la palmera no es un árbol, sino una planta arborescente, pues no forman madera o leño.

Las palmeras aparecen en la Tierra en el Cretáceo. Cuando el hombre entra en escena, empieza a utilizarla para su alimentación y su protección. Poco a poco, dicha planta se va convirtiendo en un símbolo de vida y un elemento simbólico en distintas manifestaciones culturales y religiosas para una gran variedad de civilizaciones.

En Mesopotamia, donde se localiza el jardín del Edén, la palmera fue considerada la planta del oráculo. La datilera se cultiva desde hace más de 5.000 años.

Como empresa especializada en la poda de árboles y palmeras en Sevilla, nos gustaría que supieras que fueron los fenicios los que dieron el nombre de Phoenix a la datilera. La leyenda egipcia, por otra parte, está inspirada en el culto a Heliópolis, donde la palmera y el pájaro están inmortalizados.

Pero hay muchas más manifestaciones de la palmera en la antigüedad. Jesucristo, por ejemplo, fue recibido en Jerusalén con hojas de palmera. Además, la palma de esta planta se utiliza en varias celebraciones judías.

En el siglo XIX, un tercio de la humanidad vivía gracias a las palmeras. Los hombres, al ir desarrollándose, empezaron a buscar la rentabilidad de los bosques primarios y destruyeron en algunas zonas hasta el 90% de los territorios naturales. Esto produjo la desaparición de ciertas especies de palmeras.

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