Dentro del mantenimiento de jardines en Sevilla no podemos olvidarnos del cuidado de los rosales, una de las plantas más hermosas y comunes en nuestros jardines. Con un cuidado adecuado pueden resistir muy bien el frío y aguantar perfectamente el calor del verano, no necesitan mucha agua pero sí una serie de atenciones que vamos a explicarte a continuación. Sus colores, su esplendor y su maravilloso aroma, serán la recompensa de procurarles la atención que se merecen.

Lo principal es proporcionarles un riego adecuado que debe ser regular durante todo el año, pero no debes confundir el regar periódicamente con saturar de agua a la planta, ya que el rosal tolera peor el exceso que la falta de hidratación. Cuando en Jardines y paisajes hacemos plantación de rosales, estudiamos antes el lugar exacto donde van a estar ubicados, para saber la cantidad de agua que necesitarán dependiendo de si es una zona más o menos cálida. Esta planificación previa es conveniente sobre todo si vas a instalar riego automático.

La segunda premisa importante para mantener el buen estado de los rosales y conseguir una óptima floración, es su limpieza. Ésta debe ser continua y consistir sobre todo en la eliminación de las zonas secas para que las partes sanas de la planta cuenten con más nutrientes. Limpiándola regularmente también evitarás las plagas y enfermedades que son el punto débil de esta planta.

No debes olvidar, al hacer el mantenimiento de jardines en Sevilla, que el abono y la poda en los rosales también son fundamentales. El momento más adecuado para la poda es justo después de la floración (a finales de invierno en climas templados y al inicio de la primera en las zonas frías) y el abono es recomendable en la etapa del desarrollo.