Como especialistas en el mantenimiento de jardines en Sevilla, una de las tareas que tenemos que hacer es revisar con cierta frecuencia el estado de funcionamiento del riego automático. Por lo general, estos sistemas suelen tener dos circuitos diferenciados: Uno para las praderas de césped y otro para las tuberías del riego por goteo destinadas a proporcionar agua al resto de las plantas del jardín. Eso no impide que, si los jardines son bastante grandes, puedan existir diferentes circuitos de ambos tipos.

Junto a la toma de agua de cada uno de los circuitos es el punto en el que debemos colocar el programador de riego, un aparato más o menos sencillo, según el modelo, que nos va a permitir a los responsables del mantenimiento de jardines en Sevilla regular la cantidad de agua que le llega a las plantas. Desde el programador se extiende una red de finos tubos de goma con pequeños agujeros, unidos entre sí por pequeños codos de plástico. Cuanto menos uno de estos tubos debe pasar por la base de cada una de las plantas.

Los programadores  más simples cuentan con dos pequeñas ruedas para su programación. Una de ellas nos permite seleccionar la frecuencia con la que va a abrirse el circuito, esto es, programar las horas en las que se va a poner en marcha el riego. Con la segunda rueda ajustamos el tiempo en el que el circuito va a estar abierto.

Existen también programadores computerizados que se emplean en grandes jardines que permiten desde un único panel de mando controlar la programación de varios circuitos. Puedes consultar con los técnicos de Jardines y paisajes cualquier problema que tengas con el programador del riego de tu jardín.